Una reflexión en torno a la
imagen del objeto, presente desde el inicio de las vanguardias
y en los artistas del 2000 en el arte chileno, dará
a conocer la muestra “Objetualidad Reciente”,
que Amigos del Arte exhibirá desde el 29 de junio
hasta el 30 de julio de 2004, en su sala de exposiciones,
ubicada en Padre Mariano 236,
Providencia.
Los artistas Francisca Aninat (1979),
Carmen Ariztía (1979), Julen Birke (1973), María
de los Angeles Cornejos (1974), Consuelo Lewin (1970), Magaly
Mora (1974), Caterina Purdy (1972), María José
Ríos (1974), Cristián Salineros (1969), Francisca
Sánchez (1975), Patrick Steeger (1970) y Andrea von
Gehr (1972), mostrarán un conjunto de obras, con
un marcado énfasis en la objetualidad, estilo que
transita indistintamente entre lo bidimensional y lo volumétrico,
dejando en evidencia cierta fragilidad proporcionada por
el nomadismo, lo precario y también lo intrascendente.
El objeto es incorporado a las producciones
artísticas como un elemento real que se contrapone
al ilusionismo de la imagen pictórica. Es entonces
cuando surge un nuevo lenguaje que se hace cargo de la relación
entre arte y vida, y que permite reflexionar acerca de los
parámetros tradicionales.

Obra de Andreas von Gehr. |
“Hoy,
como nunca, vivimos en un mundo donde la importancia
asumida por los objetos que nos rodean se ha vuelto
abrumadora. Esta superabundancia o sobrepoblamiento
que rige la vida diaria del mundo, apoyada por los
mass media, va generando un desgaste y, al mismo tiempo,
una cantidad incontrolable de desperdicios”,
señala Carlos Montes de Oca, curador de la
muestra.
Se produce un desplazamiento
que significa un quiebre en los soportes clásicos.
La recolección continúa siendo el eje
central de las diversas creaciones que tienen en perspectiva
la expansión y el desborde reflexivo, en una
especie de acertijos que, acondicionados a través
de la forma, acercan notoriamente el mundo de la imagen
al acontecer actual.
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“Aparece un proceso de revisión
que colinda e indaga en la naturaleza de origen o el fondo
de las cosas y que se traduce en una búsqueda de
lo intangible, de una resignificación del entorno
a través de la conjugación de elementos simples
y cotidianos; una zona limítrofe que pone en evidencia
los contrasentidos y desaciertos inherentes a lo visible
para constituir una plataforma de indagación y de
prueba”, aclara Carlos Montes de Oca.
En la historia de las artes visuales
del último siglo, el objeto ha ido cobrando un cierto
protagonismo. Éste se ubica sucintamente entre el
ready-made y el objet trouvé, el assemblage y la
acumulación, el funk art y el kitsch o el arte povera
y la instalación