“Tengo grandes sueños
que acumulan tesoros en las raíces de los árboles...”
(Vicente Huidobro)
Imágenes que dan cuenta de micromundos
fragmentados, inmersos en un todo cósmico, conforman
la muestra “Pinturas”, que Isabel Cauas Esturillo
inauguró el lunes 31 de mayo de 2004, en la sala
de exposiciones de Amigos del Arte (Padre Mariano 236, Providencia).
En sus quince años de trayectoria,
esta grabadora de profesión ha demostrado un gran
talento como creadora. En esta oportunidad, exhibirá
29 pinturas, en técnica mixta, que dan cuenta del
paisaje y del anhelo por restablecer la armonía y
la unión entre el cielo y la tierra, plasmado a través
de columnas o planos de color de grandes dimensiones.
El árbol, simbología
siempre presente y de gran carga significativa en su obra,
abandona en esta nueva etapa su protagonismo y se convierte
en un espectador ante la realidad. Sin embargo, la artista
asegura que le daría una gran nostalgia no volver
a este elemento que ha sido muy importante en su producción
artística.
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“Esta
pieza fundamental de la naturaleza empezó en
mi obra como un simple elemento vertical de composición,
quizás de unión entre el cielo y la tierra.
Pero la verdad, es que trato de guardar su simbología
escondida en mi inconsciente, de no racionalizarlo para
no quitarle magia a su presencia, dejando que éste
me asombre cuando se hace presente”, señala
Isabel Cauas.
Para elaborar las obras que conforman la muestra “Pinturas”
utilizó acrílicos, grafitos y barras de
colores tierra, blanco, grafito, azul y rojo, sobre
paneles de madera, generando una riqueza plástica
muy particular. “Muchas
de las pinturas están hechas directamente sobre
la madera, sin preparar”, aclara la artista. |
El formato
más pequeño confirma este carácter
de micromundo que recrea en esta serie, donde la verticalidad
se presenta con gran fuerza.
Entre sus proyectos a futuro destaca el anhelo de trabajar
con grandes soportes.
Con un sobresaliente currículum,
Isabel Cauas ha recibido diversas distinciones y premios.
Algunas de sus obras forman parte de colecciones privadas
de países como Chile, España, Francia, Italia,
Canadá, Estados Unidos, Japón, Mónaco,
Suecia y Perú. También se encuentran en exhibición
en el Museé Felicien Rops, Namur, Bélgica;
en el Museé D’Art Contemporain, Chamalieres,
Francia; y en el Museo del Grabado, Biella, Italia, entre
otros centros culturales extranjeros.